De la diapositiva a Instagram: ¿cómo enseñas tus fotos de viaje?

Por: Paco Nadal

Proyector diapositivas
Hubo un tiempo en que los dinosaurios dominaban la tierra, las fotos se hacían en una cosa llamada diapositiva y para enseñarlas tenías que montar un pequeño cine de barrio en casa con un proyector y una pantalla (o una sábana, en su defecto).

Lo de los dinosaurios ocurrió hace 160 millones de años, pero los carros de dispositivas, aunque parezcan también del Jurásico, se usaban hasta hace cuatro días. La manera de compartir las fotos de viajes ha cambiado tan rápido en tan poco tiempo que apenas nos ha dado para meter en los museos de Historia aquellos pesados proyectores y las cajas amarillas de las diapos de Kodak o de Fuji.

Confieso que yo era de los que le daba la brasa a la familia más cercana y a los pocos amigos que podía pillar, torturándolos durante sesiones interminables de 400 diapositivas de mi último viaje. Fui un contador de historias compulsivo desde pequeñito y no comprendía que los demás no estuvieran ansiosos por saber cómo me las había apañado en el Congo o cómo me las había arreglado para encontrar cerveza fría en el desierto. ¡Qué horror, ahora que lo pienso… debían odiarme!

Aunque no sé que es peor. Antes podías denegar al invitación para ir a una casa donde te iban a torturar con cientos de diapositivas. Hoy conoces a alguien en un bar y ya se cree con derecho a tirar de Iphone, sacar el dedo índice y hacerte un pase de la Primera Comunión del niño, del vídeo de la boda o del último viaje a Marrakech.

¡¡¡ Y ahí no tienes escapatoria !!!

Sin darnos cuenta hemos pasado del carro de diapositivas en familia a aplicaciones fabulosas que permiten subir fotos a la red, archivarlas, organizarlas, unirse a grupos y compartirlas con miles de personas al instante.

IMG_20120413_081143Yo estoy enganchado a Instagram, una app que permite añadir filtros creativos a la imágenes tomadas con el móvil (Iphone o Android) y colgarlas inmediatamente en las redes sociales. De este tipo están también Photobucket Mobile, Lightbox Fotos o Streamzoo.

De los sistemas para almacenar el rey es Flickr, donde puedes guardar, ordenar, compartir y hasta comprar y vender fotografías y videos online. Tiene más de 60 millones de usuarios y cinco mil millones de fotos almacenadas.

En paralelo le sigue Picasa, un servicio del Gran Hermano Google que permite inventariar todos las fotos que tenemos en nuestro disco duro, clasificarlas, ordenarlas, retocarlas y por supuesto, compartirlas.

Otro gigante es Photobucket: con él también se pueden alojar y compartir imágenes, editarlas online, organizarlas en albums, etc. Y así, un larga de lista de opciones.

La forma de enseñar nuestras fotos de viaje ha cambiado. El carro de diapositivas murió, ¡larga vida al Kodachrome! Hoy somos todos voyeaur de las vidas de los demás, y nos encantan que los demás metan sus narices en la nuestra. Antes, en el salón de tu casa podías colocar malamente a doce espectadores, como mucho.

Ahora, apenas que seas un poco hábil en redes sociales, puedes enseñarle las fotos de tu último viaje a miles de personas. Nunca antes hubiéramos imaginado tal capacidad de comunicación y de difusión para nuestras obras.

IMG_20120420_091613Pero esta locura de imágenes en la nube a disposición de todos también tiene efectos colaterales. Es verdad que muchos buenos fotógrafos y fotógrafas cuya obra no vería la luz en medios tradicionales han logrado dar a conocer sus trabajos gracias a estos inventos. Pero a cambio, el oficio de fotógrafo ha muerto (o casi). Con las nuevas cámaras digitales hasta un mindundi como yo puede hacer fotos técnicamente decentes. Y con esas herramientas antes descritas, enseñarlas al mundo.

Pero una cosa es hacer fotos técnicamente correctas y otra muy distinta es hacer fotos que trasmitan algo, que tengan alma. ¡Ah! Eso es harina de otro costal. Eso es crear, hacer arte, trasmitir emociones. Y está al alcance de muy pocos. Esas web de almacenamiento de fotos albergan millones de imágenes, la inmensa mayoría insulsas y aburridas. Fotos familiares que no van más allá de un mero documento personal.

Os recomiendo pasar por las webs de fotógrafos de viajes que admiro y aprecio. Fotógrafos como Gonzalo M. Azumendi, Paco Elvira, Tino Soriano, Kike Calvo, Rafa Pérez, Ofelia de Pablo, Ana Nance, Oriol Alamany.

Comparar. Sus fotos trasmiten emociones, tienen alma, dicen más de lo que el ojo ve. Son obras de arte. Todo eso está a punto de desaparecer por el barra libre y el todo gratis en el que hemos convertido la comunicación. Hacer fotos con alma, capaces de emocionarnos, tiene un precio. Y si los creadores que tienen sensibilidad para hacerlo no pueden vivir de ello, los perderemos. Y perderemos todos.

Mas artículos de Instagram en Gotas

Anuncios

Un comentario sobre “De la diapositiva a Instagram: ¿cómo enseñas tus fotos de viaje?

  1. De un blog de viajes, por cierto muy recomendable, lo convierto a un post para mi blog pero para destacarlo en el ámbito de las aplicaciones informaticas, en este caso las de fotografía digital. Muy bueno y por ello la reseña y publicidad. Muy completo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s