¿Con quién te gustaría compartir asiento en el avión?

Isidoro Merino

Asientos de avión

Viajar en avión es como la lotería: no sabes quién te tocará de compañero o compañera de asiento hasta que no lo tienes al lado. Y entonces ya es tarde para cambiar de sitio.

“Lleve siempre consigo un libro para protegerse de los extraños”  recomienda William Hurt en El turista accidental (1988), de Lawrence Kasdan, donde interpreta el papel de un escritor de guías de viaje para  hombres de negocios.  También existe la opción de elegir con quién te sientas.

Seat_Buddy_Air_Baltic_sin_marcoAir Baltic presentó ayer SeatBuddy, un servicio que permite a sus clientes sentarse junto a pasajeros con intereses comunes y la misma disposición de ánimo para el vuelo, bien sea pegar la hebra sobre fútbol, sumirse en un silencio monacal, establecer contactos de negocio o solo conocer gente. Para ello hay que  marcar un cuestionario en el momento de hacer la reserva, aunque  también permite cruzar datos con los perfiles de redes sociales como Linkedin, Twitter o Facebook. La información es recogida en una “base de datos segura”, sin revelar la identidad del pasajero o cualquier otro dato de carácter personal. Los primeros vuelos de prueba con “asiento inteligente” despegarán a finales de junio en 60 rutas por Europa y Oriente Próximo. Se trata de un servicio opcional y gratuito, aunque la compañía no descarta “explorar su potencial comercial en un futuro”, según declaró el responsable de ventas y Marketing de Air Baltic, Michael Grimme; es decir, que al final habrá que pagar.

La iniciativa no es nueva. El pasado mes de febrero, la holandesa KLM puso en marcha un programa denominado Meet & Seat, (Conocerse y Acomodarse), que permite a los pasajeros de sus vuelos intercontinentales subir detalles de sus perfiles de Facebook o Linkedin y usar los datos para elegir compañeros de asiento.

Y el año pasado, Malaysia Airlines presentó MH Buddy, una aplicación que permite dar con amigos de Facebook en el mismo vuelo o en el destino.  Otras aerolíneas, en cambio, optan por lo contrario: pagando un cargo extra, compañías como Air New Zealand, AirAsia o Vueling permiten a los pasajeros más huraños solicitar que los asientos contiguos se queden vacíos (siempre que queden plazas libres en el avión). Si el vuelo acaba llenándose, se rembolsa el cargo.

¿A quién te gustaría tener en el asiento de al lado en tu próximo vuelo? 

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El Flickr del mundo real: de las redes sociales a la pared de enfrente

Roberta Bosco y Stefano Caldana | 07 de junio de 2012

WALLPEOPLE Logo Wall
El 9 de junio en 30 ciudades del mundo participantes anónimos expondrán sus obras en un mural al aire libre para reivindicar el espacio urbano como medio de expresión en el marco de Wallpeople. La iniciativa, nacida en Barcelona hace tres años con un presupuesto cero, en esta tercera edición invita todo el mundo a expresar libremente su creatividad bajo el lema Express Yourself. Las únicas condiciones son que las obras no deben superar el tamaño de un metro cuadrado y puedan ser colgadas en una pared con cinta adhesiva. Se aceptan todo tipo de trabajos desde los que pertenecen a las disciplinas clásicas, pintura, dibujos, collage y fotografías, hasta los que están más directamente vinculados con los nuevos medios, como por ejemplo unos códigos QR descodificables a través de teléfonos móviles inteligentes, para acceder a alguna obra interactiva o aplicación descargable. 
 
Wallpeople BarcelonaSin embargo, esto no es el único aspecto que acerca la iniciativa con el mundo digital. Desde el punto de vista conceptual, resulta especialmente interesante su enfoque, que se genera y alimenta a partir de las redes sociales, y remite al concepto de mural, en el estilo de galería de fotos online. En palabras de sus creadores Pablo Quijano y David Marcos, “Wallpeople es una suerte de Flickr en el mundo real”.

En efecto la iniciativa, que llega a su tercera edición con un incremento exponencial de ciudades participantes, se basa en dinámicas que de algunas maneras la acercan a las redes sociales. ¿Cuál es la diferencia entre compartir una foto en una pared en el espacio público y difundirla en un perfil online? Además una las reglas básicas del proyecto indica que, al terminar la performance a pie de calle, cada uno puede llevarse las obras que prefiere, algo así como pasa en Internet, donde las imágenes circulan de mano en mano “con la simple diferencia de que en un espacio público puedes controlar quién se está llevando tu obra y también contactarle personalmente”, explican los organizadores.

 
A partir de la constatación de que falta espacio para exponer arte (sobretodo de autores anónimos), la iniciativa permite a cualquier persona, artistas, estudiantes y simples apasionados crear algo de forma individual, para una obra colectiva que al estar en el espacio público tendrá un enorme visibilidad. Dibujar, escribir un relato, hacer una foto, crear un objeto, estampar una camiseta, vincular un vídeo u otra obra a un código QR o sencillamente pegar la dirección de una página web, existen infinidad de formas de exteriorizar una idea o una emoción. Si el año pasado Wallpeople se celebró contemporáneamente en diez ciudades de todo el mundo, este año las ciudades se han triplicado y en España se podrá participar en Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga, León, Bilbao y Palma de Mallorca.

Para conocer las ciudades involucradas y sobretodo el lugar exacto donde acudir para participar, hay que estar al tanto de las actualizaciones desde la web de Wallpeople o su página de Facebook.