El BBVA se pasa a Google Apps

Es el mayor contrato mundial logrado por el buscador en su área de empresas y servicios en la nube

MANUEL ÁNGEL MÉNDEZ – Madrid – 11/01/2012

Los empleados del BBVA dejarán de utilizar Microsoft Outlook para pasarse a Gmail y al resto de aplicaciones de colaboración de Google Apps: Calendar, Docs, Groups, Sites y vídeos. Empezarán a utilizarlas 35.000 empleados pero a final de año toda la plantilla, 110.000 trabajadores en 26 países, se habrá pasado a los programas del buscador.

El acuerdo no solo supone una bofetada a Microsoft, también se trata del mayor contrato que Google ha firmado a nivel mundial en su área de empresas y en servicios de computación en la nube, o cloud computing. A Google Apps se accede desde el navegador, sin necesidad de instalar programas, como ocurre con la versión tradicional del Office de Microsoft. Google cuenta ya con cuatro millones de empresas clientes de Apps, pero Office sigue siendo el gigante, con 750 millones de clientes en todo el mundo (consumidores y empresas) y una versión en la nube, Office 365, estrenada el pasado verano justo para mantener a Google a raya.

“Queríamos promover una nueva forma de trabajar entre los empleados, basada en la colaboración, en la productividad, en ser más ágiles a la hora de tomar decisiones. Por eso hacemos el cambio”, explica Carmen López, directiva de estrategia e innovación del BBVA. El banco seguirá utilizando Office, pero a medida que la plantilla se familiarice con Docs decidirán si abandonar también el software de ofimática de Microsoft.

A través de una intranet renovada, los empleados accederán en la nube a todas sus aplicaciones: correo, calendario, documentos, conferencia web, grupos de discusión… El plan a medio plazo es desarrollar también una red social interna para mejorar la colaboración y la productividad. “Empezaremos con Groups pero nos pasaremos a Google+ en cuanto esté disponible para empresas”, asegura López.

La movilidad, trabajar en un documento de forma colaborativa y en tiempo real desde cualquier dispositivo y lugar, ha jugado también un papel importante en la decisión. Más de 3.000 directivos de la entidad van de reunión en reunión con un iPad bajo el brazo. El resto de la plantilla utiliza de todo: BlackBerry, iPhone, móviles Android. “Somos agnósticos respecto a los equipos, nuestra tecnología funciona con todos”, sonríe Sebastien Marotte, vicepresidente de Google en Europa.

Ni BBVA ni Google han revelado los datos financieros del acuerdo, pero Google Apps cuesta 40 euros al año por empleado, es decir, menos de 4,5 millones de euros al año por migrar toda la plantilla de la entidad. El buscador asegura que las empresas pueden ahorrar solo en mantenimiento de tecnología entre un 50% y un 70% de lo que gastaban. Google gestiona los servidores y las empresas se desentienden.

La adopción de redes sociales y software de colaboración será una de las tendencias empresariales este año. “El mundo ya no se comunica por email, hay que evolucionar con los tiempos”, apunta López. En las medianas y grandes firmas, cada empleado recibe una media de 200 correos al día y dedica entre cinco y 20 horas a la semana a leerlos. Inmanejable. Según Gartner, el software social en la empresa movió 780 millones de dólares el año pasado a nivel mundial. Este año podría llegar a los 1.000 millones.

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“Internet no acabará con el almacenamiento local”‏

SANJAY MEHROTRA Consejero delegado de SanDisk

MANUEL ÁNGEL MÉNDEZ – Barcelona – 02/04/2011
Sanjay Mehrotra abre una carpeta de cuero y cremallera y, como si fuera una colección de relojes, muestra su tesoro: un abanico de tarjetas de memoria. Las hay de todos los tipos y colores. Algunas diminutas como un botón con dos gigabytes y otras con 128. “En esta puedes guardar el vídeo completo de tu boda en alta definición”, sonríe. En la era de la nube (almacenamiento en Internet) SanDisk no solo resiste, va viento en popa. Cada segundo vende 19 tarjetas.

“Hay tarjetas que guardan cinco horas de vídeo en alta definición”

 
El indio Mehrotra, de 52 años, cofundó SanDisk en 1988 junto a su colega israelí Eli Harari. Al frente de la compañía desde enero, ahora le toca subirse a trenes en direcciones opuestas. Las ventas de smartphones y tabletas se disparan y con ellas la memoria flash integrada o extraíble, con la que SanDisk amasa fortuna. Sin embargo, la Red y el streaming (visionado sin descarga) ganan terreno. El consumo online por demanda de música y vídeo, el usar y tirar, se impone sobre el almacenamiento de contenidos en el ordenador. Ante ello, Mehrotra pone cara de póquer. “El streaming todavía no es muy bueno y la banda ancha móvil se sigue congestionando. Por eso existe la memoria flash”.
  
Pregunta. Estará contento con la explosión de smartphones y tabletas…
Respuesta. Desde luego. Nuestros cinco primeros clientes de memoria integrada son fabricantes de estos equipos. Suponen ya la mitad de nuestros ingresos. Es un sector enorme y seguirá creciendo. En 2010 se vendieron 200 millones de smartphones. Este año podrían ser 400 millones.
P. ¿Para qué necesitamos cada vez más memoria en un aparato?
R. Para ofrecer una buena experiencia cuando escuchas música o ves fotos y vídeos. Los móviles están pasando de ser equipos de consumo a aparatos para crear y compartir contenido. Y eso requiere más capacidad de almacenamiento. Utilizan una media de ocho gigabytes de memoria. En las tabletas es algo mayor, entre 16 y 32 gigabytes, pero estas medias aumentan cada año.
P. ¿No son 32 gigabytes más que suficientes para el consumidor medio?
R. Hace años la gente pensaba lo mismo de los cuatro gigas. La realidad es que nos gusta tener a mano nuestro contenido digital. Hoy en día todo gira en torno al vídeo, es lo que está impulsando el almacenamiento. Por eso lanzamos hace poco la tarjeta de 128 gigas. Puedes guardar hasta cinco horas de vídeo en alta definición.
P. Pero vale 1.000 euros.
R. Irá bajando de precio. Es una tarjeta de alta gama pensada para fotógrafos profesionales. La clave es tener un abanico grande de tarjetas, de 2, 4, 8, 16, 32, 64 gigas…
P. Los precios de las tarjetas y la memoria caen cada año. ¿Cómo les afecta?
R. Nos obliga a reducir el coste de producción más rápido. El año pasado el precio cayó un 20%, pero recortamos un 46% el coste de producción. Tuvimos beneficios récord: 1.100 millones de dólares (770 millones de euros).
P. ¿Les beneficia también el furor por las aplicaciones?
R. Muchas utilizan memoria flash para funcionar mejor en el móvil. Pero también los mapas o las redes sociales. Con ellas la gente comparte vídeos, fotos, música… y para eso también necesitas almacenamiento local.
P. La banda ancha fija y móvil avanza y cada vez hay más servicios de streaming. La gente está pasando de almacenar a consumir directamente en la Red. ¿Lo ve como una amenaza?
R. Lo veo como una oportunidad. Si quieres ver un vídeo por streaming en el móvil tienes que esperar varios segundos y luego se interrumpe cada poco. Con LTE, el sustituto de 3G, la banda ancha móvil quizás se multiplique por 10, pero el consumo de vídeo se está multiplicando por 50. Ese es el reto. Incluso con las fuertes inversiones de los operadores todavía habrá congestión de la red móvil. Por eso creemos que la memoria flash en local será muy útil para aliviar ese problema.
P. ¿No cree que en cinco o 10 años la mayoría del contenido será consumido y guardado directamente online?
R. No, la nube y el streaming no acabarán con el almacenamiento local, seguirá siendo importante para mejorar la experiencia de uso. Te permitirá acceder y consumir gran cantidad de datos de forma instantánea, sin interrupciones.