Sabemos lo que estás haciendo

Una web recopila y ordena los estados públicos de Facebook y FourSquare

El creador, Callum Haywood, solo tiene 18 años

 
Rosa Jiménez Cano – Madrid 26 JUN 2012
Portada de ‘Sabemos lo que estás haciendo’

Entre los muchos defectos de las redes sociales, que también los hay, se encuentra una falsa sensación de privacidad. Por supuesto que se puede acotar a quién se le da acceso, pero no todo el mundo lo hace. Bajo esta premisa ha nacido “Sabemos lo que estás haciendo…”, una web que se define como un experimento y que se publicó el pasado domingo 24 de junio, desde entonces ha cosechado más de 100.000 usuarios únicos y se ha convertido en ‘Trending Topic’. La idea es sencilla. El resultado, explosivo. “Nunca he estado con tal resacón. Magalluf me mata”, “Dios es paz y amor. Dios fuma cannabis”, “Odio a mi jefe” son solo una muestra.

Algo tan sencillo como cuatro columnas con una selección de los estados públicos de los usuarios de la red social Facebook y el servicio de localización FourSquare ha causado gran revuelo en la red. La primera aparece alguien que está pidiendo un despido a gritos. La segunda es para aquellos que tienen resaca. La siguiente para los que ponen públicamente que están consumiendo drogas. La última queda para aquellos, por el motivo que sea, han cambiado de número de teléfono y lo comunican, teóricamente, a sus contacto. La página, que en menos de dos días ya supera varios miles de seguidores, tiene la precaución de ocultar el número de teléfono.

La idea en sí es rompedora, incluso jocosa, pero la intención de su creador es radicalmente opuesta a la mofa. De hecho, llama todavía más la atención descubrir que la ha hecho un joven británico de 18 años, Callum Haywood, todavía en el instituto. “Decidí crear esta web para que se viese claramente que la privacidad es importante. La gente no es consciente de que cuando cambia el estado en su perfil de Facebook está accesible para todos”, aclara a través del correo electrónico a este medio.

Haywood ya ha creado un gestor de contenido y varios experimentos de almacenamiento en la nube para uso de sus contactos. A los ocho años tuvo su primer contacto con un ordenador y también con Internet. Comenzó a programar para la web con 13. Después, durante cuatro años, aprendió los lenguajes HTML y PHP con manuales, por su cuenta. Su plan es comenzar la carrera de ingeniería informática en en octubre de este año.

El joven desarrollador se muestra desbordado por la acogida de este proyecto sin demasiadas pretensiones. “Confío en que sirva para que se tenga más cuidado con lo que se cuenta en Internet. Mucha gente ha perdido su trabajo debido a lo que publica en Facebook. Esto explica el por qué” expone con brevedad, intentando dar salida a la avalancha de correos.

En su web personal explica que se le puede contratar siempre que los plazos de entrega de los trabajos no sean demasiado estrictos. “Pondré todo mi esfuerzo. El fracaso no es una opción”, concluye.

Sin roaming y a lo loco

Isidoro Merino

Los smartphones (teléfonos inteligentes) son como los hijos: te parecen muy listos y los quieres mucho, pero te pueden meter en un lío.

Antes, el viajero sólo debía preocuparse de que el voltaje y el número de patillas del enchufe de la máquina de afeitar o el radiocasete –los únicos dispositivos eléctricos en la maleta– coincidieran con las tomas de corriente eléctrica del hotel. O  de conseguir monedas sueltas para llamar desde las cabinas de teléfono.

Bombilla1024

Hoy, los teléfonos móviles (celulares, para los lectores americanos), tabletas y otros aparatos electrónicos acompañan muchos viajes por ocio o por negocio al extranjero, y te pueden dar un susto con la factura si no has hecho  bien los deberes.

Amdeus infografía

Bruselas pondrá coto al precio desorbitado de las tarifas de la navegación por Internet móvil entre los países de la Unión Europea. Hasta ahora, los operadores podían cobrar lo que quisieran a sus clientes en el extranjero cuando estos accedían a la Web o consultaban su correo electrónico, pero a partir del 1 de julio, el precio máximo autorizado de las llamas tarifas en itinerancia (roaming) será de 70 céntimos por mega (más IVA), que se reducirá a 45 céntimos en julio de 2013 y a 20 céntimos en julio de 2014. La rebaja también afecta a llamadas y los SMS que se realicen o se reciban desde otro país de la UE, aunque estos ya tenían limitado su precio máximo con anterioridad. A partir del 1 de julio, se reduce de 35 a 29 céntimos el máximo de la llamada por minuto; a 24 céntimos desde julio de 2013 y a 19 céntimos un año después. Los mensajes de texto también serán más baratos, puesto que bajarán de los actuales 11 céntimos hasta los 9 céntimos el próximo 1 de julio y, posteriormente, a 6 céntimos en julio de 2014.
La norma extiende el actual sistema de alerta para prevenir facturas elevadas, hasta ahora vigente solo dentro de la UE, a países fuera de la Unión. Desde el próximo 1 de julio, los consumidores recibirán un mensaje de aviso cuando su factura se acerque a los 50 euros al mes si la red de telefonía extranjera es compatible.

Aun así, pelar la pava por el móvil, leer el correo o tuitear desde otro continente puede salir por un ojo de la cara si no se tiene cuidado. Para no llevarse una desagradable sorpresa con la factura, conviene informarse  de las tarifas de roaming y de Internet para la zona a la que vamos a viajar (se pueden consultar en la Web del operador con el que tenemos contratado el servicio o llamando al teléfono de atención al cliente; antes de la salida hay que activar las llamadas internacionales con una llamada a ese mismo teléfono; en los móviles con tarjeta de prepago este servicio viene activado de forma automática).
Por llamar a España desde México, por ejemplo, Movistar cobra 1,89 euros (IVA incluido) por establecimiento de llamada y 4,71 euros (IVA incluido) por minuto. La tarifa plana de Internet no vale cuando te conectas en el extranjero;  conectarte desde América en roaming con Movistar (contrato o tarjeta) cuesta 11’6 euros (IVA incluido) por cada mega de datos.  A partir del 1 de julio,  el gasto máximo permitido es de 50 euros (que no es poco), pero si viajas antes de esa fecha y no controlas,  la factura puede ser astronómica. Con el auge del turismo de cruceros, algunos operadores han comenzado a ofrecer cobertura en alta mar; en este caso las tarifas también se disparan. 

Llamar lo justo y preciso y ser lo más breve posible es la regla de oro. Cuando estamos fuera del país pagamos tanto cuando llamamos nosotros como cuando nos llaman, así que no contestes a llamadas no urgentes cuando uses roamingOtra norma básica: desactivar en el móvil la itinerancia de datos y la conexión 3G.  Utiliza solo redes Wifi abiertas, que son gratis: las de aeropuertos (no en España), cafés, espacios comunes de los hoteles (si tienes conexión a Internet en la habitación, pregunta si es de pago). Free Zone (zona gratis) permite localizar sobre un mapa más de millón y medio de hot-spots (puntos de conexión inalámbrica a Internet) gratuitos.
Además de navegar gratis por Internet, las redes wifi nos permiten hacer llamadas y mandar mensajes gratis o a bajo coste utilizando las aplicaciones VoIP (voz sobre IP, Voz sobre Protocolo de Internet) como  Viber , Voipbuster, Fring o Skype.